La crisis económica en España está afectando considerablemente a todas las personas que tengan intenciones de adquirir un préstamo, en especial a aquellas que deseen adquirir una propiedad a través de un préstamo hipotecario. Las entidades financieras otorgaron créditos destinados a la compra de vivienda por un monto cercano a los 4490 millones de euros en el mes de agosto de 2008, lo cual implica una caída cercana al 46,9% en comparación con agosto de 2007, cuando se otorgaron cerca de 8478 millones de euros. Es importante destacar, que los datos de agosto de este año, indican un mínimo histórico, debido a que es la cifra más baja registrada desde enero de 2003.
En lo que concierne a un análisis de esta situación, existen muchas causas que conllevan al descenso de las cifras mencionadas anteriormente. Por un lado, podemos mencionar la subida de los productos básicos, lo cual afecta directamente al consumidor, al mismo tiempo los índices de desempleo están aumentando, y con los valores de las propiedades en descenso y desconociendo cuál llegará a ser su precio mínimo, son muy pocas las personas que se atreven a comprar un bien inmueble. Las personas que tienen la posibilidad de acceder a un préstamo hipotecario, se encuentran con nuevas barreras de entrada por parte de las entidades financieras y bancarias: las nuevas condiciones y restricciones para conceder un préstamo hipotecario. En estos momentos no basta con tener un empleo fijo y presentar una buena nómina… Muchas entidades financieras están requiriendo avales para otorgar el 80% de la financiación y exigen la contratación de otros productos que el solicitante no pidió, como por ejemplo seguros.
Los profesionales expertos en economía y finanzas sostienen que el descenso en la concesión de préstamos se debe tanto a la conocida crisis de liquidez que posee el sistema financiero internacional como al derrumbe de la demanda crediticia por parte del mercado interno, ya que el incremento del Euríbor y los precios de las propiedades constituyen el escenario más dificultoso para que las familias se atrevan a comprar una propiedad. La tendencia al descenso en el importe de nuevas operaciones para financiar la adquisición de bienes inmuebles comenzó en septiembre de 2006, momento en el que se registró que los nuevos créditos destinados a la compra de propiedades habían caído casi un 4,6%. Luego, durante los meses de verano de 2007, el descenso de los créditos se volvió a intensificar, hasta que en el mes de junio se registró una bajada cercana al 16,2%, desde ese momento, el importe de los nuevos créditos se ha ido recrudeciendo cada vez más.
A pesar de la crisis económica, hay entidades bancarias como Banesto que no se han visto tan afectadas como otras. Por este motivo, los clientes de esta banca, pueden estar tranquilos en lo que concierne a sus cuentas y mucho más aún los interesados en solicitar algún tipo de crédito o préstamo, ya que esta Banesto está recuperando a un muy buen ritmo la capacidad para concederlos, aunque esta situación no implica que la entidad fuese a reducir o a flexibilizar los requisitos para acceder a un préstamo o crédito.