Si Usted está aburrido de su banco o sus tarjetas antiguas y quiere cambiarse o está entrando por primera vez al mercado financiero y de créditos, preste atención a las ofertas disponibles en el mercado, porque hay muchas y no hay una sola mejor que las demás, sino que depende de sus necesidades y motivos para utilizarlas.
Lo primero es observar las tasas de interés. La Tasa Anual Equivalente o TAE es la referencia más importante porque le dice cuál es el costo que tiene usar la tarjeta en caso de endeudarse con ella. La gente tiende a pasar esto por alto y se fija solo en cosas como premios o descuentos en tiendas, etc. Para decirlo de manera simple: mientras más baja sea la TAE, mejor es la tarjeta para Usted, sobretodo si la usa frecuentemente y para diversos tipos de compras.
Ahora, la tasa podría no ser tan importante si usted necesita una tarjeta para gastos especiales o su estilo de vida tiene ciertas peculiaridades. Si usted es un viajero frecuente por motivos de trabajo o negocios, le conviene una tarjeta que le ofrezca bajas tasas internacionales y que tenga convenios, descuentos o promociones con líneas aéreas, agencias de viajes, cadenas hoteleras, etc., por ejemplo, acumulando “kilómetros” de vuelo con cada compra, los que pueden ser canjeados a la hora de comprar un pasaje aéreo. Al cotizar, fíjese que la tarjeta pueda ser utilizada tanto dentro como fuera del país y revise si las tasas y comisiones son iguales o diferentes en el uso nacional e internacional.
Así como esas, hay otras que se enfocan en otros tipos de clientes. Como puede ver, cada quien tiene necesidades o gustos particulares y hay una tarjeta que se adapta mejor a ellas. No se quede con lo primero que le ofrezcan, busque la que más le convenga.