En toda sociedad de nación desarrollada han sabido de profundas crisis económicas provocadas por los sistemas económicos y financieros que se desenvuelven dentro de ellas. La opinión pública, los deportes, la cultura, la política, el arte y la prensa influyen y al mismo tiempo se ven afectadas por los sistemas económicos imperantes.
Los sistemas e instrumentos financieros a disposición de las personas y empresas se vuelven cada vez más sofisticados adaptándose a las necesidades del mercado, al mismo tiempo que los individuos requieren de mejores servicios y productos. Las tarjetas de credito han resultado ser en ese sentido una innovación pocas veces vista. Desde que se las invento han resultado protagonistas esenciales en la economía mundial.
Hoy en día es casi imposible imaginarse una vida sin tarjetas de crédito. Han venido a reemplazar el uso del dinero en efectivo, y más precisamente al uso de los cheques. Se cuentan por millones las personas dependientes de ellas para mantener el estilo de vida, razón por la cual se encuentran endeudados permanentemente. Muchas cosas no pueden ser compradas si no es a través de las tarjetas de credito, el mejor ejemplo: comprar bienes o servicios mediante Internet.
Que dudas quedan a estas alturas que las tarjetas de credito han influido fuertemente en el hábito de las personas y todo indica que lo seguirán haciendo por mucho tiempo más.
En España, las tarjetas de credito se convirtieron en una de las amenazas que más preocupa al sistema económico. Según estimaciones al respecto, se espera que este fin de año exista una tarjeta de credito por cada español, lo que lleva a pensar que la cantidad de tarjetas de credito circulantes lleguen a la cifra record de 46 millones, contrastando con los 38 millones de 2006. Solamente, en la Comunidad de Madrid se calculan 6 millones de tarjetas de credito circulando, principalmente por que se calcula que cada usuario tiene al menos 2 o más de ellas.
Estos últimos meses, como consecuencia de la crisis económica, se ha visto estimulado el uso de las tarjetas de credito como el principal medio para pequeñas compras, lo que lleva a las entidades financieras a preocuparse por el incremento de la morosidad en el sistema, motivo que los ha llevado recurrir a empresas especialistas en la gestión de morosos.
La crisis afecto a gran número de usuarios, y ante la falta de efectivo, recurrieron a usar un 20% más sus tarjetas de credito. Con este cambio de hábitos en el modo de pagar de los consumidores se prevén consecuencias graves en un futuro no muy lejano, como seria la imposibilidad de hacer frente a los intereses que fijan las entidades financieras, lo que llevaría a que las deudas y los gastos financieros aumenten considerablemente.
La actual crisis produjo en las familias un cambio de importancia en la economía familiar, antes se tenían a las tarjetas de credito solamente para emergencias, hoy en día se las comienza a usar para gastos mínimos.