Dependiendo del país de residencia, obtener una tarjeta de crédito puede ser bastante fácil o extremadamente difícil. En países con un sistema financiero moderno y desarrollado, la tarjeta de crédito es un producto bancario totalmente estandarizado y disponible para todos o casi todos los ciudadanos mayores de edad. En países menos desarrollados o con un sistema bancario sobre regulado o intervenido por el Estado, las tarjetas de crédito son un producto accesible solamente para algunos sectores de la población, o derechamente un lujo de pocos.
En circunstancias normales, obtener una tarjeta de crédito es relativamente simple. Ud. debe acudir a una sucursal de algún banco en su país, demostrar que posee un trabajo e ingresos mensuales por sobre un mínimo establecido, que no presenta cargos por delitos ni deudas exorbitantes, llenar unos cuantos papeles con todos sus datos y firmar un contrato con la entidad. Generalmente el banco no solo le da acceso a las tarjetas de crédito, sino que abre una cuenta corriente a su nombre para que Ud. pueda mantener su dinero en el banco, depositar su salario en dicha cuenta y extraer de la misma el dinero para pagar los gastos que efectúe con la tarjeta.
Si Ud. no está seguro de si cumple con los requisitos, no se preocupe; los bancos estarán más que felices de analizar su caso y harán lo posible por darle acceso a crédito, pues es lo que les conviene. Que le convenga a Ud. o no es otro asunto completamente.