El acceso a las tarjetas de crédito está tan masificado y su uso es tan común que las personas empiezan a olvidar que lo que pagan con ellas debe ser cubierto por dinero contante y sonante, y por tanto se endeudan sin darse cuenta y sin prestar atención al elevado interés con el que crecen esas deudas. Esto es preocupante y puede llevar a un mal uso del crédito. Por suerte, aunque no lo parezca hay soluciones bastante simples que la gente igualmente ignora a la hora de salir de las deudas.
Puede parecerle absurda como sugerencia, pero es totalmente válida: pídale un préstamo a sus familiares y amigos. ¿Muy complicado? Pues depende de cada caso y de cada familia, de sus propias situaciones económicas, del status que Ud. tenga con ellos, etc. Sin embargo, no hay nadie allá afuera que se preocupe más de Ud. que ellos. Si Ud. es una persona confiable, ellos podrían darle una tasa de interés muy conveniente, quizás hasta perdonarle algún atraso. Pero atención: tiene que estar todo muy claro para que no hayan problemas. Haga todo ante representación legal si es posible y estipule claramente las tasas de interés y los plazos acordados, todo por escrito. Y por favor, pague la deuda según lo estipulado. De lo contrario Ud. se está buscando problemas más graves que una simple deuda monetaria.