Cuando no queda otra salida……

Si se tienen muchas tarjetas de crédito y todas ellas al límite, otros prestamos y una hipoteca que pagar, es muy probable que lleguemos a una situación extrema en la que se pueda ver agobiado por las deudas.

Nadie quiere hallarse en circunstancias en las que las deudas lo tienen ahogado y ya no es capaz de mantener a su familia, ha perdido sus bienes y ahorros y no tiene a quien acudir. Pero hay veces en que ya no se puede hacer nada más que declararse en bancarrota. No es bueno llegar a esta etapa, la verdad es que la idea de endeudarse debe tener como premisa el compromiso personal y responsabilidad moral de devolver el dinero prestado. De otra manera los sistemas financieros entran en crisis como las que vemos hoy en día.

Bien, digamos que usted. se halla en esa situación extrema. Si realmente no tiene otra salida, pues declárese en quiebra y asuma las consecuencias. Aparte de las consecuencias penales obvias que podrían surgir, como ir a la cárcel, tenga en cuenta que su historial de crédito quedará por muchos años marcado por este hecho y no le será fácil obtener nuevos créditos nunca más, aunque su situación económica haya mejorado tiempo después. Además, el proceso de bancarrota cuesta dinero en sí mismo, Ud. debe pagar abogados y pagar al sistema judicial para que su caso, por ejemplo, sea perdonado parcial o totalmente.

Es claro que esta no es una opción inteligente. No permita que su situación económica llegue a este punto.

This entry was posted on Viernes, Diciembre 5th, 2008 at 9:49 and is filed under Consejos. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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