La crisis económica en España impulsa el uso de tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito son una de las amenazas más preocupantes para el sistema económico-financiero español. Se estima que para finales de 2008, habrá una tarjeta de crédito por cada español, con lo cual se pondera que la cifra de tarjetas de crédito en circulación ascenderá a los 46 millones aproximadamente, en comparación con las 38 millones de tarjetas que circulaban durante el año 2006. En estos momentos, en la Comunidad de Madrid se estima que hay cerca de 6 millones de tarjetas de crédito en circulación, debido principalmente a que muchos consumidores poseen dos o más unidades.

En los últimos meses la crisis económica ha estimulado la utilización de las tarjetas de crédito como principal medio de pago para compras pequeñas en tiendas y centros comerciales, al mismo tiempo que las entidades financieras y bancarias comienzan a preocuparse por los índices de morosidad y por la gestión de los impagos, motivo por el cual están recurriendo a empresas especializadas en la gestión de deudores morosos.

En medio de este escenario y ante el panorama previsto, las entidades financieras y bancarias que emiten tarjetas de crédito han comenzado a ejecutar medidas como el incremento en las comisiones que cobran a sus clientes entre un 5% y un 6% aproximadamente. Es importante destacar, que aunque el costo de mantenimiento anual de una tarjeta de crédito ronda los 30 euros, los consumidores continúan demandando nuevas unidades o bien, solicitan una extensión en el saldo disponible para consumir.

La crisis económica está afectando a un gran número de consumidores, quienes ante la carencia de liquidez, han comenzado a utilizar cerca del 20% más sus tarjetas de crédito para realizar compras cotidianas. Este “cambio” en los hábitos de pago por parte de los consumidores, conlleva a graves consecuencias en un futuro próximo, como la imposibilidad de afrontar los intereses y tasas que fijan las entidades financieras/bancarias, con lo cual su endeudamiento se incrementa considerablemente. La crisis ha producido un importante cambio en la cultura económica de las familias, quienes consideraban que las tarjetas de crédito sólo debían utilizarse para casos de emergencia, han comenzado a utilizarlas para gastos corrientes.

Ante la gran intransigencia de los bancos a la concesión de nuevos préstamos, muchos consumidores están utilizando las tarjetas de crédito para compras pequeñas en supermercados o en el peor de los casos, para solventar otros créditos. Por esta razón, muchos consumidores están comenzando a incurrir en nuevas deudas ocasionadas por el incremento exponencial de los costes de los intereses, aunque la situación más grave la tienen aquellos consumidores que por su propia naturaleza tenían el hábito de utilizar en forma exhaustiva sus tarjetas de crédito aún antes que comience la crisis económica en España.

Pese a esta situación, las entidades financieras que emiten tarjetas de crédito afirman que el escenario actual no es tan grave en comparación con el escenario de las hipotecas, argumentando que una deuda de 1000 o 3000 euros en una tarjeta de crédito es totalmente diferente al caso de una hipoteca de 400000 o 500000 euros.

This entry was posted on Miércoles, Noviembre 26th, 2008 at 10:33 and is filed under Noticias. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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