En todo Europa y particularmente en España el uso de las tarjetas de crédito se ha convertido en un elemento muy presente en la vida de sus ciudadanos, sólo basta echar un vistazo a las estadísticas para darse cuenta que el número de tarjetas de crédito existentes en España incluso supera a la media europea.
Y es que el solicitar tarjeta de crédito hoy por hoy invade las carteras de gran parte de la población mundial. El uso de las tarjetas de crédito se ha popularizado de tal manera que va dejando atrás como forma de pago al dinero en efectivo. Además las tarjetas de crédito son aceptadas en la gran mayoría de los comercios a nivel mundial, siendo más utilizadas en la compra de productos alimenticios y en las estaciones de servicio de gasolina. Internet también ha sido de gran ayuda para la expansión al instante de solicitar tarjeta de crédito, ya que a través de los servicios on line se pueden comprar los productos que se deseen. Por ejemplo es una práctica común obtener boletos para asistir a diferentes espectáculos artísticos. Igualmente es habitual usar la tarjeta de crédito para hacer compras de pasajes aéreos y reservas de hotel, lo que ahorra tiempo a los usuarios y muchas veces también dinero, ya que las empresas promueven importantes promociones de compra a través de Internet. La suma de todos estos factores explica por qué el boom de las tarjetas de crédito en España no cesa, pues no se puede negar que no llevar dinero efectivo y a pesar de ello poder pagar con la tarjeta de crédito cualquier artículo, incluso abonar con ella el transporte colectivo, es más que tentador. Los españoles por ejemplo han señalado que para ellos, una de las ventajas más importantes del uso de tarjetas de crédito, es no tener que portar grandes cantidades de dinero en efectivo, porque es más incómodo de llevar y fácil perderlo. Según un estudio elaborado el año pasado por una importante compañía emisora de tarjetas de crédito de Europa, más del 50% de los habitantes españoles que operan con tarjeta de crédito, consideran que la mayor utilidad que brindan las tarjetas, es no tener que cargar con importantes cantidades de dinero efectivo a la hora de comprar, mientras que la mitad destaca que la eficacia con que operan es también fundamental para decidir utilizarlas. En un porcentaje mucho menor y que no supera el 10% aparece el beneficio de poder efectuar compras con la facilidad de pagarlas después.
Respecto de las preferencias por manejar y solicitar tarjeta de crédito en lugar de utilizar efectivo, los encuestados consideraron que es más incómodo cargar con monedas, ya que son muy pesadas. Por consiguiente un alto número de personas, cree que son demasiado fáciles de perder a diferencia de la tarjeta, que según ellos les proporciona mayor seguridad ante extravíos. Es por esta razón que las entidades financieras, constantemente impulsan innovadoras campañas publicitarias, con el propósito de fomentar el pago con tarjetas. El objetivo básicamente radica en enfatizar que utilizar tarjetas de crédito en lugar del efectivo, es una mejor opción, ya que son un instrumento de pago que brinda mayor comodidad, seguridad y rapidez al cliente.