¿Cuáles son los requisitos para solicitar préstamos? El primero de todos y más importante es que quien lo solicita tenga un trabajo o fuente de ingresos estable. Las instituciones financieras y bancos se fijarán en cuánto tiempo lleva trabajando y tomarán en cuenta factores como los siguientes para saber si podrá pagar el préstamo:
los ingresos del potencial deudor;
si tiene otras deudas pendientes;
el historial de crédito del deudor.
El nivel de sus ingresos es determinante tanto para la aprobación del préstamo como para su monto, tasas de interés, facilidades de pago, etc. La estabilidad laboral también es premiada, pues el banco confía más en que las personas con más años de trabajo pagarán sus deudas. Así, mientras más años lleve trabajando, mejor. La relación entre los ingresos y el monto del préstamo es directamente proporcional, a mayores ingresos mayor será el monto que la persona puede pedir prestado.
La existencia de otras deudas puede constituir un obstáculo para obtener un nuevo préstamo. Esto es de sentido común, si una persona ya ha contraído una deuda y está en proceso de pagarla, su capacidad de pago de un nuevo préstamo podría ser insuficiente. Aquí lo que normalmente sucede es que la persona busca un nuevo préstamo con la finalidad de pagar el primero, esto se da cuando, tiempo después de haber obtenido un préstamo pero mientras aún se está pagando, las condiciones del mercado han cambiado y, por ejemplo, las tasas de interés han caído, pero la persona se encuentra pagando su deuda a tasas de interés antiguas más elevadas. Obviamente le conviene repactar su deuda para obtener así una nueva tasa de interés más conveniente y reducir automáticamente la cantidad total de dinero que está pagando, o bien reducir la cantidad de cuotas que le quedan por pagar. Obviamente, si la persona tiene una deuda y no está al día con las cuotas, es muy probable que no consiga otros préstamos hasta que solucione su situación.
El historial de crédito es asimismo una expresión de la capacidad de pago y nivel de cumplimiento de una persona. En éste se muestran todas las deudas contraídas anteriormente y sus respectivos pagos. Un historial de crédito extendido es algo bien considerado por la entidad financiera, pues demuestra que la persona ya ha sido aceptada por otros prestamistas como una persona solvente y responsable, capaz de pagar sus deudas (en el entendido que el historial no tenga faltas ni atrasos). Una persona sin historial de crédito previo o con un historial manchado por faltas y/o atrasos puede tener mayores complicaciones a la hora de obtener un préstamo (o un préstamo con buenas condiciones).
Sin embargo, el requisito más importante para pedir un préstamo debe encontrarse afuera del sistema: la persona que busca endeudarse tiene que estar plenamente consciente de las consecuencias de una decisión como esta y del impacto que pueda producir en su vida, tiene que tener claridad sobre la real necesidad y utilidad del préstamo y sobretodo tiene que estar seguro que podrá pagarlo.