Tarjeta De Crédito Revolving

La tarjeta de crédito se ha convertido en un instrumento financiero indispensable a la hora de realizar transacciones comerciales de todo tipo. Su uso está ampliamente difundido a nivel a internacional y no es un privilegio exclusivo de una clase social en particular, debido a que existen tarjetas adecuadas para todos los niveles de ingresos.

En el mercado ha surgido recientemente una tarjeta de crédito denominada “Tarjeta Revolving” que promete adquirir una gran aceptación entre los consumidores.

La tarjeta de crédito revolving tiene una gran similitud con la tarjeta de crédito clásica, pero su diferencia fundamental radica en la forma de pago. En las tarjetas de crédito clásicas se paga el saldo adeudado de una sola vez a fin de mes, en cambio el titular de la tarjeta revolving puede realizar compras y diferir su pago, como en el caso de las tarjetas de crédito clásicas, pero a fin de mes paga una cuota fija previamente estipulada por él.

Es como si al titular se le otorgara un préstamo que éste se compromete a pagar a través de un número determinado de cuotas fijas, por supuesto el límite de la tarjeta va a reducirse al monto del “préstamo” otorgado.

De esta manera, el usuario elige la cuota que quiere pagar todos los meses, pero como el límite del crédito ha sido previamente establecido, a medida que el titular vaya amortizando la deuda irá recuperando el monto de crédito inicial.

Normalmente se exige una cuota mínima, el usuario tiene la ventaja de poder modificar la cuota en cualquier momento, teniendo en cuenta que la cuota no puede tener un monto inferior al exigido por la entidad emisora de la tarjeta de crédito revolving.

No se requieren muchos requisitos para poder acceder a una tarjeta de estas características. Por lo general se exige los últimos bonos de sueldo y un documento que acredite la identidad.

No tienen costo de emisión y además algunas tarjetas eximen al titular del pago de la cuota anual. Otra ventaja que brindar la mayoría de las tarjetas revolving es la de bonificar el un por ciento de las adquisiciones que el titular realice mediante la tarjeta.

El banco va a determinar el límite del crédito en base a un rápido análisis que tiene en cuenta las siguientes variables: los bienes inmuebles que posee el solicitante de la tarjeta, si posee un empleo fijo, cuanto percibe por mes, si tiene cuenta en algún banco, etc.

Las enormes facilidades que ofrecen las tarjetas de crédito revolving las vuelven muy tentadores. Sin embargo, vale la pena realizar un examen minucioso de las supuestas ventajas que ofrece para no tener serios problemas financieros en un futuro. Por ejemplo, la TAE (tasa anual equivalente) de estas tarjetas oscila entre un 10-12%, considerablemente superior a la TAE de un préstamo convencional.

Aunque resulte casi imposible no ceder ante las seductoras ventajas de una tarjeta de crédito revolving, es muy importante ser sumamente prudentes en el momento de usarla para no caer en un círculo vicioso que nos llevaría inevitablemente a un endeudamiento con la consiguiente precariedad de nuestra situación financiera.

This entry was posted on Miércoles, Septiembre 10th, 2008 at 8:33 and is filed under Noticias. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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