TARJETAS DE CRÉDITOS DE ESTUDIANTES

Normalmente, los estudiantes, independientemente del país al que pertenezcan, tienen ingresos bajos y poco o ningún historial de crédito que les permita el acceso a las tarjetas de crédito clásicas.

Para remediar esta situación, han surgido las tarjetas de crédito de estudiantes que ayuda a los jóvenes estudiantes a comenzar a construir su historia crediticia, que posteriormente les servirá para acceder a otras formas de crédito o a tarjetas de crédito clásicas.

Las tarjetas de crédito para estudiantes ofrecen básicamente los mismos beneficios que las tarjetas de crédito clásicas, con la única diferencia de que los beneficios están más restringidos.

Como en todos los tipos de tarjetas de crédito, las ventajas van a variar según la tarjeta, pero aún así, los beneficios básicos de las tarjetas de crédito para estudiantes, suelen ser: carecen de costo anual, la tasa es competitiva, pueden hacerse extracciones de adelantos en efectivo en los cajeros automáticos, protección de responsabilidad civil por fraude y protección contra pérdida o robo de la tarjeta.

Con respecto a las tarjetas de crédito convencionales, las tarjetas de crédito para estudiantes no poseen seguro de asistencia en carreteras ni seguros de viajes.

Si el estudiante tuvo un buen comportamiento financiero, cuando se gradúa, la entidad financiera de su tarjeta de crédito para estudiante, le ofrece la posibilidad de acceder a otras tarjetas de crédito que ofrecen mayores beneficios.

Para solicitar esta tarjeta es necesario tener como mínimo 18 años y asistir a alguna institución de educación superior. Comúnmente es necesario que la institución a la que asiste el estudiante envié una carta de recomendación para demostrar que el estudiante es responsable y confiable, o que expida un certificado que acredite su asistencia. Aunque pesados, estos trámites deben hacerse en vistas a los futuros beneficios a los que el estudiante accederá si tiene una tarjeta de crédito.

Con la tarjeta de crédito para estudiantes desaparece la preocupación de los padres por el bienestar de los hijos que están estudiando lejos de casa.

Con la tarjeta de crédito para estudiantes, los padres tienen la tranquilidad de saber que ante cualquier emergencia su hijo va a poder obtener dinero en efectivo de cualquier cajero automático.

El límite de la tarjeta de crédito varía, pero aunque el monto suele ser bajo, es suficiente para permitirle al estudiante cubrir los gastos de libros, matrículas, alojamientos, pasajes en avión para visitar a familiares, etc.

Otro de los beneficios que da a los padres la tarjeta de crédito para estudiantes es poder controlar y conocer con certeza, los gastos que realiza su hijo, cosa imposible de hacer tratándose de dinero en efectivo.

Además es mucho más seguro y cómodo para el estudiante llevar una tarjeta de crédito, que en la mayoría de los casos tiene cobertura contra pérdidas y robos, y no preocuparse por cuidar el dinero en efectivo.

No obstante, existen padres que se niegan a que sus hijos tengan tarjetas de crédito, aduciendo que este instrumento financiero puede originar grandes deudas. En realidad, según las estadísticas, en países como EEUU las tarjetas de crédito para estudiantes han provocado un endeudamiento desproporcionado en los jóvenes.

Sin embargo, no es la tarjeta de crédito la que genera deudas, sino la imprudencia y la falta de responsabilidad de quien la posee.

This entry was posted on Sábado, Septiembre 13th, 2008 at 16:42 and is filed under Uso Tarjeta credito. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

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